A tres años del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en el municipio de Urique, la gobernadora Maru Campos reiteró el compromiso de su administración con las comunidades de la Sierra Tarahumara, resaltando que la mejor forma de honrar su memoria es generando acciones concretas que permitan mejorar las condiciones de vida en la región y brindar seguridad, bienestar y desarrollo a sus habitantes.
Como parte de esa estrategia, la mandataria mencionó que a través del programa Juntos por la Sierra Tarahumara y el trabajo conjunto de las dependencias estatales, se han invertido más de mil 500 millones de pesos en proyectos sociales, obras de infraestructura y programas de apoyo directo, lo cual ha permitido entregar 85 mil apoyos alimenticios en casi 20 municipios de la zona, generando impactos visibles en el acceso a la alimentación y en la cobertura de necesidades básicas.
De manera coordinada con la Diócesis de la Tarahumara y las autoridades locales, se han atendido las principales demandas de la población en materia de salud, lo cual ha permitido que la Secretaría de Salud estatal registre más de 10 mil atenciones relacionadas con prevención, vacunación, mastografías y detección de enfermedades, así como 6 mil acciones a través del programa Medichihuahua, lo que ha permitido ampliar los servicios en comunidades que históricamente han estado fuera del alcance institucional.
Además de estas acciones, el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) ha impulsado una estrategia de atención alimentaria en escuelas de alta marginación, lo que ha permitido distribuir más de 12 mil paquetes en 595 planteles con población indígena, beneficiando a 26 mil estudiantes de educación Básica y Media Superior que, al contar con acceso a una mejor alimentación, encuentran mejores condiciones para continuar sus estudios y alejarse de factores que los orillan al abandono escolar.


