Con el objetivo de proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia familiar, abuso sexual o negligencia, el Gobierno del Estado de Chihuahua ha fortalecido los programas de atención integral en Ciudad Juárez, Jesús Rodolfo Villa, subprocurador de Protección Auxiliar del Distrito Bravos, destacó que tan solo este año se han registrado 1,241 denuncias, de las cuales 530 se han convertido en expedientes formales, un aumento significativo respecto a los 900 casos que se atendían hace tres años.
Villa detalló que uno de los principales retos es la presencia de adicciones en el entorno familiar, especialmente en la zona surponiente de la ciudad, lo que muchas veces desencadena otras formas de violencia, incluyendo el abuso sexual infantil. Ante esta problemática, el Estado mantiene bajo tutela pública a menores que estudian desde primaria hasta bachillerato en la Escuela Leona Vicario, y se ha establecido un convenio con el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (FICOSEC), para brindar atención psicológica a 56 menores víctimas de abuso, con sesiones semanales.
Aunque no todas las denuncias derivan en la pérdida de la patria potestad, el subprocurador subrayó que 720 casos han requerido seguimiento para garantizar que no se vulneren los derechos de los menores. El mayor desafío es diseñar programas que trabajen directamente con las familias, mediante apoyo psicológico, trabajo social y procesos de concientización para prevenir futuras agresiones.


