Las lluvias registradas en el estado han generado esperanza entre los productores del campo y ganaderos, luego de enfrentar la peor sequía en los últimos 40 años, así lo expresó Álvaro Bustillos, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua.
El líder ganadero señaló que existe confianza en que con las precipitaciones actuales el ganado pueda mantenerse en los campos, lo que aliviaría la presión para su alimentación.
Indicó que, si bien no llueve zacate, una de las ventajas del campo chihuahuense es que reacciona rápidamente al agua: “Cualquier agua que cae es reconocida por el campo, y en un plazo de 10 a 15 días florecen las semillas y los pastizales”.
Bustillos agregó que el pronóstico es favorable y que, pese a las adversidades, existe un sentimiento generalizado de esperanza entre los productores de que los retos se irán resolviendo poco a poco.




