Tras la detección del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en seis estados del sur del país, la Secretaría de Desarrollo Rural de Chihuahua activó un programa preventivo bajo la instrucción de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, quien giró la orden de fortalecer las acciones sanitarias para evitar que esta plaga llegue a la entidad, por lo que se desplegó una estrategia integral que involucra capacitación, financiamiento y monitoreo del hato ganadero en distintos municipios.
Como parte de esta estrategia, la administración estatal asignó una inversión de 21 millones 500 mil pesos (mdp) para reforzar la sanidad pecuaria, entre los cuales se encuentran créditos emergentes de hasta 250 mil pesos dirigidos a pequeños y medianos productores, cursos de capacitación en sanidad animal impartidos en 45 municipios y un incremento considerable en los protocolos de inspección al ganado.
El jefe del Departamento de Ganadería, Juan Carlos Flores, explicó que esta estrategia se encuentra respaldada por la reciente conformación del Grupo Estatal para el Control del Gusano Barrenador del Ganado en Chihuahua, instancia que estará integrada por cerca de 200 médicos veterinarios certificados que trabajarán en coordinación con instancias federales y la Unión Ganadera Regional, realizando labores de preinspección en estaciones cuarentenarias distribuidas en puntos estratégicos. El funcionario agregó que el grupo multidisciplinario permitirá fortalecer la capacidad de respuesta del estado ante posibles brotes, mejorar las condiciones de bioseguridad en las unidades ganaderas, proteger la salud del hato local y conservar la competitividad de los productores chihuahuenses a nivel nacional e internacional, por lo que se continuará el monitoreo permanente en zonas prioritarias y se reforzarán los vínculos con las organizaciones ganaderas para mantener activa la red de vigilancia.




