Ante los rumores sobre un posible relevo en la presidencia del Congreso del Estado, el diputado priista Guillermo Ramírez aclaró que aún no hay definiciones ni acuerdos firmes, y que cualquier decisión deberá tomarse conforme a la Ley Orgánica y al Reglamento Interno del Poder Legislativo.
“El tema se tendrá que discutir en la reunión previa que marca la ley, 10 días antes del inicio del próximo periodo ordinario”, explicó Ramírez, quien reconoció que, de acuerdo con la norma, la presidencia del Congreso debe rotar entre las tres principales fuerzas políticas por año legislativo.
“Si el segundo año le corresponde al PRI, como se acordó verbalmente al inicio de la legislatura, entonces tendremos que generar consensos dentro del partido para definir quién podría encabezar la Mesa Directiva”, agregó el legislador.
Aunque no descartó la posibilidad de asumir la presidencia, Ramírez fue cauto: “Si me toca a mí, estaré en la mejor disposición; y si es otro compañero o compañera, lo apoyaré totalmente. Aquí lo importante es que el proceso se dé conforme a los tiempos y con unidad interna”. El diputado reconoció que hasta ahora no existe un acuerdo formalizado en la Junta de Coordinación Política, y subrayó la importancia de respetar los tiempos legales y la ruta institucional para definir al próximo presidente o presidenta del Congreso.


