El encargado de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Alejandro Carrasco, advirtió sobre una situación crítica en varias regiones de la Sierra Tarahumara, donde comunidades están siendo desplazadas debido a enfrentamientos entre grupos del crimen organizado provenientes de otros estados.
Carrasco señaló que existen al menos tres focos de conflicto activos: Guadalupe y Calvo, Madera y, más recientemente, Moris, donde las disputas entre cárteles han escalado en intensidad. “Es una guerra entre liderazgos delincuenciales”, dijo, al tiempo que alertó sobre el uso de armamento de alto calibre y drones en estos enfrentamientos.
Frente a este escenario, aseguró que existe una coordinación entre el gobierno del estado, la federación, la Fiscalía General del Estado y la policía estatal, dado que “una sola fuerza no va a poder contra estas personas, ya que tienen armamento sofisticado”.
El ombudsperson informó que la CEDH alista una visita a la región en los próximos días para supervisar las condiciones de las comunidades afectadas y llevar ayuda humanitaria. Sin embargo, reconoció la dificultad para dimensionar el problema: “Hasta ahorita no tenemos números, porque como saben, el desplazamiento forzado es una cifra negra muy importante. ¿Qué es la cifra negra? Todos los delitos que no se reportan”. Carrasco insistió en que el seguimiento a esta situación es una prioridad, ante la gravedad de los hechos y la vulnerabilidad de la población civil en medio del conflicto.




