La dirigencia estatal del PAN, encabezada por Daniela Álvarez, aseguró que las convocatorias para renovar los comités municipales se mantienen abiertas, pero el proceso refleja ya las tensiones internas que atraviesa el partido en Chihuahua.
Álvarez insistió en que el comité estatal actúa como árbitro y que las convocatorias se han emitido en cuatro bloques, con Chihuahua capital incluido en el tercero y Ciudad Juárez programado para el 22 de agosto. Sin embargo, reconoció que “si entre los aspirantes logran acuerdos de unidad, son independientes de esta dirigencia y están en su derecho de construirlos”, dejando entrever la posibilidad de negociaciones paralelas fuera del control estatal.
En Cuauhtémoc, por ejemplo, el secretario general Rafa Jaime ha encabezado mesas de trabajo para conducir la renovación del comité directivo municipal, mientras el comité estatal se limita a supervisar que el proceso no genere conflictos mayores. Álvarez destacó que hasta ahora no se han registrado incidencias graves, pero advirtió que la vigilancia persiste: “Somos vigilantes de que los procesos se den dentro del respeto y del cuidado que se requiere, para no salir lastimados al concluir estos procesos”.
Sobre la supuesta determinación de que la dirigencia de Chihuahua sea ocupada por una mujer, la dirigente desmintió la información. “La convocatoria es mixta, puede ser hombre o mujer. No sé de dónde surge la otra información”, afirmó. El mensaje de la dirigencia estatal es claro: los procesos internos continuarán bajo observación, con un llamado a la unidad y al respeto, aunque las negociaciones internas y los acuerdos independientes de los aspirantes podrían marcar la pauta en los próximos comités municipales.




