Durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, el obispo José Guadalupe Torres exhortó a los fieles a reconocer que cada persona ha sido elegida por Dios con un propósito de vida y señaló que esta elección divina se manifiesta en distintos caminos, como la vida consagrada, el sacerdocio, el diaconado o la vocación dentro del seminario, y destacó que en medio de las dudas e incertidumbres es donde más se revela el amor de Cristo.
El obispo subrayó que la comunidad cristiana ha sido convocada a vivir en fraternidad y gratitud, recordando que la amistad y la fe son luces que fortalecen ante los retos y desafíos venideros, por lo que Dios nos ha elegido y nos ha llamado a la vida de gracia, invitando a los presentes a meditar sobre su compromiso personal con la fe y con la misión que Dios les confía.




