Varias gasolineras privadas en Ciudad Juárez han comenzado a operar de forma intermitente o con capacidad reducida, situación que ha provocado filas prolongadas, usuarios inconformes y estaciones con bombas apagadas, mientras persisten las fallas derivadas del robo de combustible y los problemas logísticos en el proceso de distribución.
Aunque el impacto no se presenta de manera uniforme en toda la ciudad, las afectaciones se concentran principalmente en estaciones no afiliadas a Petróleos Mexicanos (PEMEX), particularmente aquellas que dependen de la importación para abastecerse.
Una de las estaciones más visibles con esta problemática es Z Gas, ubicada en el cruce de las avenidas Vicente Guerrero y Tecnológico, donde la noche del domingo solo una bomba permanecía activa, atendida por un único despachador que advirtió a los clientes sobre la posibilidad de no poder llenar el tanque, ya que, según dijo, en días pasados varios trabajadores fueron enviados a casa debido a la falta de producto.
A esta experiencia se suman reportes similares en otras estaciones como Total Gas, en el cruce de Hermanos Escobar y López Mateos, donde los usuarios también han notado irregularidades en el servicio.
Desde el sector empresarial, el presidente local de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), Fernando Carbajal Flores, explicó que no se han registrado reportes de desabasto en estaciones vinculadas a PEMEX, sin embargo, señaló que no es posible asegurar lo mismo para marcas como OxxoGas, Arco y Z Gas, ya que muchas de ellas dependen de esquemas de importación más complejos que, al verse afectados, generan este tipo de interrupciones en el suministro.
Al ser cuestionado sobre si se trata de un fenómeno aislado o de una situación más extendida, Carbajal Flores apuntó que este patrón podría replicarse en otras zonas fronterizas, donde el abasto depende en gran parte de la logística internacional, lo cual vuelve más vulnerable el servicio ante cualquier alteración en el proceso de importación.




