En la misa dominical, la comunidad católica se unió en oración por el Papa León XIV y por el arzobispo Constancio Miranda Weckmann, con motivo de sus respectivos cumpleaños. Las plegarias buscaron destacar la fortaleza espiritual de ambos líderes religiosos en un contexto marcado por la incertidumbre social y política.
Durante la Oración Universal se pidió que el pontífice sea bendecido con salud y sabiduría para continuar guiando a la Iglesia católica, mientras que para Miranda Weckmann se solicitó bienestar y energía a fin de que siga conduciendo a la feligresía de Chihuahua con cercanía y bondad.
Las intenciones también incluyeron a la Iglesia que peregrina en México, para que mantenga viva la misión evangelizadora; a los cristianos perseguidos, con el ruego de no ceder ante las amenazas; y a los gobernantes del país, exhortados a buscar el bien común evitando confrontaciones. De igual manera, se pidió por los habitantes de México, con el deseo de construir una sociedad capaz de superar la pobreza y la marginación, y por la propia comunidad reunida en la celebración, llamada a crecer en el compromiso de servicio hacia los más necesitados.




