El profesor investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Óscar Esparza, advirtió que las adolescentes que enfrentan un embarazo suelen experimentar altos niveles de estrés y ansiedad, derivados de la incertidumbre sobre su futuro, el cuidado de la nueva criatura y la reacción de sus familias.
Entre los principales factores que generan este estado emocional se encuentran el temor al rechazo familiar, la inseguridad económica y la duda sobre si contarán con el apoyo de su pareja, ya que estas condiciones hacen que las jóvenes enfrenten el proceso con mayor vulnerabilidad al no contar con bases sólidas de estabilidad personal o social.Esparza agregó que, además de la ansiedad y el estrés, las adolescentes tienen un riesgo elevado de desarrollar depresión posparto, en comparación con mujeres adultas, lo que convierte su situación en un tema de atención prioritaria para la salud mental y el acompañamiento psicológico.




