Luego de que se confirmara un caso de Gusano Barrenador del Ganado en Nuevo León, la Secretaría de Desarrollo Rural en la Zona Norte activó un plan intensivo de vigilancia y prevención, respaldado por una inversión cercana a los 200 millones de pesos que permite la contratación de médicos veterinarios, inspectores y brigadas operativas en corrales, cuarentenarías y puntos de movilización en Chihuahua.
Durante los recorridos realizados la semana pasada por la comitiva del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el coordinador regional de la Zona Fronteriza, Miguel Núñez Nava, explicó que las acciones implementadas en Chihuahua han mantenido a esta plaga fuera del territorio, por lo que confían en una evaluación favorable que permita reactivar las exportaciones de ganado hacia el norte del país.
El despliegue incluye la capacitación de más de cinco mil productores en 50 municipios para detectar casos sospechosos, la instalación de trampas en más de 400 puntos estratégicos y la aplicación de controles sanitarios que regulan la movilización de animales. Esta estructura operativa busca proteger el estatus zoosanitario de Chihuahua y garantizar condiciones óptimas para el comercio internacional.
Núñez Nava agregó que sigue en proceso la revisión de la propuesta de regionalización para los estados de Sonora y Chihuahua por parte de la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos. Aunque todavía no existe una fecha definida para reabrir los cruces, el trabajo técnico avanza conforme a los lineamientos binacionales y mantiene activa la relación entre autoridades de ambos países.


