La regidora Sandra García evidenció durante la Comisión de Salud las deficiencias que enfrenta el Servicio Médico Municipal, luego de denunciar un caso en el que la titular de la dependencia, Daphne Santana Fernández, se negó a atender una solicitud urgente relacionada con la salud de una empleada municipal, lo que obligó a familiares a trasladarla de emergencia a un hospital particular para salvarle la vida.
El hecho generó inconformidad entre los integrantes de la comisión, quienes interpretaron el desaire de la funcionaria como una falta de sensibilidad institucional y una muestra del desperfecto que enfrenta el sistema de atención médica que opera bajo la subrogación de la empresa ADACA Medical, encargada de brindar los servicios a los trabajadores del Ayuntamiento.
Durante la sesión, la molestia de los regidores se intensificó ante la ausencia de la directora Santana Fernández, quien envió en su representación a Aliet Simental, funcionaria que solo presentó datos estadísticos.
No obstante, los regidores coincidieron en que el problema no solo es económico, sino también administrativo, al señalar deficiencias en el trato humano, en la supervisión de la empresa ADACA Medical y en la coordinación interna del área de Salud Municipal.
El dato más alarmante surgió durante la sesión: siete de cada diez empleados municipales padecen enfermedades crónicas, una proporción que refleja el deterioro de la salud laboral en el gobierno local. La cifra, calificada como “dramática” por la regidora García, pone en evidencia un sistema médico rebasado, sin capacidad de respuesta ni protocolos preventivos sólidos.




