La directora de Salud Municipal, doctora Daphne Santana, aclaró este jueves que, contrario a lo señalado por la regidora Sandra García, ella nunca negó la atención médica a la empleada municipal que resultó enferma, sino que pidió que la ingresaran a urgencias para recibir atención inmediata. Sin embargo, la trabajadora ya había sido internada en el Centro Médico de Especialidades al momento de la solicitud.
De acuerdo con la funcionaria, cuando recibió la llamada de la regidora para solicitar apoyo, respondió de manera inmediata, recomendando el ingreso por el área de urgencias, tal como marcan los protocolos médicos municipales.
“Cuando la regidora me habló de la paciente, le pedí que la llevara a urgencias para ingresarla a recibir atención médica; sin embargo, ya estaba internada en el hospital particular”, explicó Santana.
La directora de Salud también informó que los familiares de la empleada buscan que la empresa Adacal Medical cubra los gastos generados en el hospital privado, pero aclaró que esto no será posible, ya que la atención no siguió el procedimiento establecido.
“Entiendo la preocupación de la familia, pero existe un protocolo que debe respetarse para poder cubrir los gastos; no puedo obligar a la empresa a realizar un pago fuera de ese proceso”, puntualizó.
En este sentido, la dependencia municipal reiteró que todo servidor público cuenta con un esquema de atención médica definido, el cual establece los pasos a seguir en caso de enfermedad o emergencia. Enfatizó que los trámites de reembolso o cobertura solo aplican si se respeta el procedimiento institucional.
El caso, que generó diferencias entre las funcionarias municipales, pone de relieve la importancia de seguir los canales de atención médica establecidos por el Ayuntamiento para garantizar la cobertura y el adecuado uso de los recursos públicos destinados a la salud de los trabajadores.




