Durante la Misa Dominical celebrada en la Catedral Metropolitana, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann dirigió un mensaje especial a los médicos, a quienes pidió ejercer su labor con compasión y humanidad frente al sufrimiento de los enfermos.
“El Señor les conceda ser en su profesión presencia eficaz del amor misericordioso del Padre”, expresó el prelado, al invitar a los fieles a orar por el personal de salud y reconocer su papel fundamental en tiempos de dificultad.
Miranda Weckmann también pidió por quienes enfrentan dolor físico o espiritual, señalando que “el Señor sane los dolores de los que sufren en el cuerpo o en el espíritu y les dé fuerza para no desvanecer ante la tribulación”.
Finalmente, exhortó a orar por las autoridades y gobernantes “para que equilibren sus comunidades en la paz, equilibrando toda desigualdad e injusticia”, subrayando la importancia de la justicia y la solidaridad en la construcción del bien común.




