En el marco de la celebración del Día de Muertos, el presbítero Armando Benavides resaltó que la vocación del ser humano es buscar el cielo y vivir con Cristo para siempre, pero primero hay que celebrar la vida y la resurrección.
Destacó que el principal motivo de celebrar la vida es viviendo el tiempo que corresponde a cada quien, lo cual también es una forma de honrar a los fieles difuntos y seguir adelante con el buen recuerdo que hayan dejado.
Desde las primeras horas de la mañana del domingo, miles de personas arribaron a los camposantos para visitar a sus seres queridos y en el caso del panteón San Rafael, para las 9 de la mañana ya habían llegado más de 5 mil personas.
El sacerdote fue el encargado de oficiar la misa en el Panteón San Rafael, ceremonia a la que asistió el presidente municipal y funcionarios del gabinete, que desde el inicio de semana mantienen el operativo en los tres panteones municipales, incluyendo el Panteón Chaveña y Colinas.
Posterior a la ceremonia eucarística, el presbítero visitó la llamada Fosa Común, donde elevó las plegarias por aquellos que murieron y cuyos cuerpos no fueron reclamados, además se colocó una ofrenda floral y se bendijo el lote con agua e incienso.
De acuerdo a las autoridades, la celebración del Día de Muertos es una ocasión especial para la convivencia familiar y al ser en día domingo, representó la oportunidad de que los ciudadanos ocuparan su tiempo para recorrer hasta tres panteones.


