En la Catedral Metropolitana, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann presidió este domingo la misa por la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, donde exhortó a la comunidad católica a mantener viva la esperanza en la resurrección y a ofrecer oraciones por quienes han fallecido.
Durante la monición de entrada, el prelado recordó el sentido espiritual del mes de noviembre en la tradición católica, dedicado especialmente a la memoria de los difuntos. Señaló que la Iglesia invita a sus fieles a rezar y ofrecer sufragios por las almas del Purgatorio, a fin de que alcancen la plenitud junto a Dios.
“Hoy conmemoramos a todos nuestros fieles difuntos”, expresó. “La Iglesia nos invita con más insistencia a rezar y a ofrecer sufragios por los fieles difuntos del Purgatorio, hermanos nuestros que también han sido partícipes de la fragilidad humana y con quienes sentimos el deber de ofrecer a Dios nuestra oración”.
Miranda Weckmann destacó la esperanza cristiana en la resurrección y pidió recordar particularmente a familiares y amigos fallecidos: “Con la firme esperanza en la resurrección con Cristo, celebraremos esta Santa Misa por nuestros familiares y amigos difuntos”.
Durante las intenciones, el arzobispo elevó súplicas “para que el Señor santifique a su Iglesia, el mundo de bienes y se compadezca de sus fieles”, así como para pedir el perdón por las faltas cometidas “de pensamiento, palabra, obra y omisión”.


