El presidente de Ficosec Zona Norte, Raúl De León Apráez, reconoció que en Ciudad Juárez se viven casos extremadamente delicados de violencia sexual infantil, una realidad que —según dijo— exige una respuesta inmediata y contundente de las autoridades y la sociedad. Su advertencia vino acompañada de un panorama devastador: a un año de operaciones, Guardianna, el centro de atención psicoterapéutica para víctimas de abuso sexual, ha concluido 93 procesos terapéuticos, mientras otros 150 menores continúan en tratamiento.
El proyecto, operado al cien por ciento por Ficosec, comenzó en octubre de 2024 con la misión de atender y acompañar a niños, niñas y adolescentes víctimas de agresiones sexuales. Con sedes en Ciudad Juárez y Chihuahua capital, Guardianna representa hoy un punto de esperanza dentro de una problemática que sigue creciendo sin freno.
Detrás de cada caso tratado se esconde un dato que agrava el drama: solo el dos por ciento de los abusos sexuales infantiles en Chihuahua llegan a una sentencia condenatoria, lo que deja a la mayoría de las víctimas sin justicia y a los agresores en libertad. Esta cifra, reconocida por Ficosec, refleja el tamaño del desafío institucional para frenar un delito que, además de atentar contra la infancia, erosiona el tejido social de toda la comunidad.
Guardianna ofrece terapia basada en el arte, el juego y el color, buscando reconstruir el equilibrio emocional de quienes fueron vulnerados. No obstante, los casos que llegan al centro —referidos principalmente por la Fiscalía de la Mujer, el DIF, el SIPINNA y la Procuraduría de la Defensa del Menor— evidencian que el abuso sexual infantil se mantiene como uno de los crímenes más frecuentes y silenciados en la frontera.
La inversión inicial de 20 millones de pesos permitió a Ficosec desarrollar un modelo de atención especializado, que ha sido reforzado con más terapeutas ante el incremento de casos, entre ellos los derivados de abusos en guarderías.
De León Apráez destacó que Chihuahua es el primer estado del país en el que el sector empresarial destina recursos directos a combatir el abuso sexual infantil, abriendo un precedente de responsabilidad social. En este esfuerzo, el DIF Municipal, encabezado por Rubí Enríquez, ha sido un aliado clave al otorgar apoyos mensuales de mil pesos a madres y jefas de familia usuarias de Guardianna. Asimismo, el Gobierno Municipal ha condonado permisos y brindado asesoría en seguridad mediante Protección Civil, fortaleciendo el funcionamiento del centro.
A un año de su creación, Guardianna se ha convertido en un refugio terapéutico en medio del dolor, pero también en un espejo de una realidad que exige acción: una ciudad donde la infancia sigue siendo violentada y donde solo una mínima parte de los culpables enfrenta la justicia.




