La gobernadora María Eugenia Campos Galván acusó al exmandatario estatal Javier Corral Jurado de haber torturado personas y comprado testigos protegidos para perseguir a quienes consideraba sus enemigos políticos.
La mandataria estatal sostuvo que cualquier proceso relacionado con las presuntas irregularidades del exgobernador deberá ser atendido por las instancias correspondientes, particularmente la Fiscalía Anticorrupción.
Campos Galván evitó confirmar si su gobierno impulsará un eventual desafuero o acción legal directa contra Corral, aunque insistió en que las instituciones actuarán conforme a derecho y de manera autónoma.

