Aunque la Cámara de Diputados recibió a un pequeño grupo de campesinos chihuahuenses para escuchar la presentación general de la nueva Ley del Agua, la gobernadora Maru Campos exigió que se abra un diálogo auténtico donde participe la comisión que el propio sector agrícola eligió, ya que esa representación quedó injustificadamente fuera de las reuniones y el estado terminó sin voz en un tema que determina el futuro del campo.
La mandataria explicó que la situación se complica porque el diálogo promovido desde la Secretaría de Gobernación no incluyó a todas las voces que representan a Chihuahua, lo que generó malestar entre los productores y aunque intervino para corregir la situación, no recibió respuesta, por lo que anunció que continuará presionando hasta que la comisión legítima sea escuchada y pueda participar sin obstáculos.
Reiteró su solicitud al Gobierno Federal y a la Cámara de Diputados para que la comisión de productores sea recibida sin barreras y pueda asistir a cada reunión donde se analiza la ley, lo que permitirá monitorear los debates, evaluar los compromisos y garantizar que las decisiones se tomen con transparencia y se hagan públicas sin distorsión alguna.
Pidió también que Chihuahua mantenga su actividad productiva sin ceder en la defensa del agua y afirmó que su postura coincide con la de quienes trabajan la tierra, pues ambos comparten la misma causa: proteger el agua, el campo y el futuro de miles de familias que dependen directamente de este recurso estratégico.


