Durante la misa dominical, el obispo José Guadalupe Torres reflexionó sobre la última semana del Adviento, un tiempo que conduce directamente a la celebración de la Natividad del Señor, pilar fundamental de la fe cristiana. Destacó que este misterio revela la cercanía de Dios con la humanidad, al hacerse hombre y manifestar su misericordia en la historia y en la vida cotidiana de los creyentes.
Al abordar las lecturas del día, el prelado señaló que presentan escenarios marcados por la duda, la incertidumbre y las pruebas personales, situaciones que resultan familiares para muchas personas. Explicó que estos pasajes bíblicos muestran cómo, en medio de crisis y preguntas profundas, el ser humano descubre sus límites y la necesidad de confiar en Dios aun cuando no tiene claridad sobre el camino a seguir.
Finalmente, subrayó que en las figuras del rey Acaz y de José se refleja el dilema permanente de la fe: creer en el Señor y aprender a vivir esa fe en la propia historia. Invitó a los fieles a ponerse en el lugar de estos personajes, reconociendo que la confianza y la espera en Dios implican lucha y perseverancia, pero también abren la puerta a la esperanza.


