El arranque de los trabajos legislativos de la primera diputación permanente del segundo año de ejercicio constitucional estuvo marcado por el ausentismo presencial y la falta de actividad parlamentaria. Lo que debía representar el inicio formal del periodo se desarrolló sin temas de fondo y con una mínima participación física en el recinto legislativo.
De los seis diputados que integran la diputación permanente, únicamente el presidente, Guillermo Patricio Ramírez Gutiérrez, y el legislador Pedro Torres acudieron de manera presencial al Congreso del Estado. El resto de los integrantes optó por conectarse de forma remota, pese a la relevancia institucional que implica la instalación de este órgano legislativo


