Chihuahua concluirá el año con un crecimiento económico estimado en 0.4 por ciento, según el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, lo que confirma un cierre débil para la economía estatal. Este resultado se ubica por debajo del registrado el año anterior y refleja una desaceleración en sectores clave, así como una menor actividad productiva y comercial, situación que ha limitado el avance económico de la entidad durante el último periodo.
El presidente del IMEF Chihuahua, Miguel Nájera, señaló que este bajo crecimiento está relacionado con un entorno complejo para la inversión y el desarrollo económico. Entre los principales factores se encuentran la nueva ley del Poder Judicial, la aplicación de aranceles y los cambios derivados de la reforma laboral, elementos que han generado cautela entre empresarios y han frenado proyectos de expansión, afectando directamente el desempeño económico del estado.


