La mandataría hizo un llamado claro a los funcionarios de su administración: quienes quieran participar en procesos electorales deberán dejar sus cargos públicos para concentrarse en la contienda. Aclaró que no se contempla una reconfiguración amplia del gabinete, pero sí una separación obligatoria para quienes busquen un puesto de elección popular.
La mandataria enfatizó que no debe haber ventajas derivadas del ejercicio del poder y que la competencia política debe ser justa para todos. Señaló que no sería equitativo que algunos aspirantes permanezcan en el gobierno mientras participan en una contienda electoral, ya que eso rompería el principio de piso parejo.




