Ayer en la última misa del Año Jubilar, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann, exhortó a la Iglesia y a los fieles creyentes a reforzar los lazos familiares, fomentar el perdón y promover una convivencia en armonía, ante un entorno marcado por la desintegración social y los conflictos dentro de los hogares.
En su mensaje, resaltó que la fe debe ser un factor fundamental para la reconciliación y la construcción de la paz en las familias. En ese sentido, encomendó al Señor la paz y la armonía de todas las familias cristianas, además de exhortar a los novios a vivir su relación con responsabilidad y fe, preparándose de manera espiritual para el matrimonio.




