El Consejo del Adulto Mayor atraviesa una reconfiguración interna luego de que, por mayoría de votos, fuera retirado del cargo su presidente, identificado como Lino Hernández. La decisión —según exintegrantes— respondió a inconformidades relacionadas con su comportamiento y con el interés que habría mostrado por recursos de cooperación destinados a apoyos funerarios.
La ex titular del organismo, Sara Ortiz, explicó que la remoción ocurrió en una asamblea en la que participaron representantes de distintos comités y donde se expusieron quejas acumuladas. Entre los señalamientos, se mencionó la intención del exdirigente de disponer de dinero reservado para gastos solidarios, además de episodios de trato irrespetuoso hacia mujeres del consejo.
Tras la destitución, la organización se prepara para elegir nueva dirigencia. Sólo una planilla se registró para contender, por lo que el proceso se perfila a una votación de trámite en los próximos días. Integrantes del Consejo subrayan que el cambio busca proteger los apoyos comunitarios y reconstruir un clima de respeto.
De acuerdo con precedentes en agrupaciones de adultos mayores en la ciudad, las cuotas voluntarias funcionan como fondo solidario para emergencias y requieren controles estrictos. Especialistas consultados señalan que la transparencia y la rotación de cargos son claves para evitar tensiones internas y garantizar que los recursos cumplan su propósito social. Mientras tanto, la mesa provisional mantiene la operación cotidiana y prepara la asamblea electiva, en la que se espera formalizar el relevo y establecer nuevas reglas de rendición de cuentas.




