La Coordinación de Resiliencia presentó ante la Comisión de Juventud un programa que combinará intervenciones urbanas y acciones de apoyo emocional para estudiantes de nivel medio superior, con el propósito de fortalecer el sentido de pertenencia y promover espacios públicos más seguros y participativos.
Durante la reunión sostenida con integrantes de la Comisión de Juventud del Ayuntamiento, encabezada por la regidora Luz Clara Cristo Sosa, se expuso que el plan está dirigido principalmente a jóvenes que están transitando hacia la vida adulta, un sector que —a diferencia de la infancia y la adolescencia— recibe menos acompañamiento institucional.
Una de las primeras actividades se realizará el 14 de febrero frente al Centro Municipal de las Artes. En ese punto, estudiantes intervendrán áreas de concreto mediante pintura para plasmar elementos que identifiquen a la ciudad. La intención es que el arte público funcione como vínculo social y refuerce el arraigo a Juárez. El material será donado por una fundación que colabora con el proyecto.
El programa también incluye el taller “Alfabeto Transfronterizo”, trabajado actualmente con jóvenes del CBTIS 270 y que se prevé replicar en más planteles. A través de ilustraciones y ejercicios creativos, se aborda el tema de la salud mental con la finalidad de que las y los participantes expresen emociones y aprendan a canalizarlas.
En los casos en que se detecten situaciones que requieran atención especializada, se recurrirá a psicólogos de Centros Comunitarios, quienes darán seguimiento puntual a cada caso.
Además del equipo de Resiliencia, participó el Instituto Municipal de la Juventud, cuyo director, Luis Osvaldo Rivas García, acompañó la presentación para articular esfuerzos entre dependencias.
El urbanismo táctico se ha consolidado en distintas ciudades como una estrategia de bajo costo y alto impacto para transformar temporalmente espacios públicos, evaluarlos y luego convertirlos en proyectos permanentes. Paralelamente, organismos internacionales advierten que la etapa juvenil concentra indicadores crecientes de ansiedad, depresión y deserción escolar asociados a estrés urbano y falta de redes de apoyo, por lo que iniciativas que combinan espacio público y bienestar emocional han mostrado resultados positivos en cohesión comunitaria. Con este proyecto, el municipio intenta colocar a los jóvenes en el centro de la agenda, no solo como beneficiarios, sino como actores que participan activamente en la construcción de su entorno.




