La presidenta calificó como antipatriota la postura de quienes intentan minimizar lo ocurrido en Venezuela al sostener que no hubo invasión, debido a que las tropas de Estados Unidos no permanecieron en ese país. Señaló que, más allá de la opinión que se tenga sobre el gobierno de Nicolás Maduro, ningún país puede detener a un presidente fuera de todo marco legal e internacional.
Subrayó que este hecho viola de manera directa la Carta de las Naciones Unidas y las normas que rigen las relaciones entre Estados. Recordó que, en un inicio, se intentó justificar la detención con presuntos vínculos con un grupo criminal, versión que posteriormente fue desmentida, incluso por el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos, afirmó. Finalmente, advirtió sobre el precedente que este tipo de decisiones abre a nivel internacional y cuestionó si ello implicaría aceptar que en México pudiera ocurrir algo similar. Recalcó que el país cuenta con una Constitución, leyes y un marco jurídico que garantizan la democracia, y que ninguna nación puede colocarse por encima de las demás.




