Gracias a la colaboración entre la Subsecretaría de Educación Zona Norte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y colectivos de la sociedad civil, cerca de 300 niños migrantes reciben educación en instituciones educativas de Ciudad Juárez, porque el propósito es garantizar su derecho a estudiar, favorecer su integración social y ofrecer un entorno seguro y digno.
El subsecretario de Educación Zona Norte, Maurilio Fuentes Estrada, indicó que, a través del Protocolo para el Acceso de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Migración a la Educación, se establecen lineamientos que aseguran que todos los menores, sin importar su situación migratoria, puedan incorporarse a las escuelas, recibir educación de calidad y contar con acompañamiento académico y social.
Recordó que, durante los primeros meses de implementación del protocolo, se contactó a las autoridades del Consejo Estatal de Población (Coespo) para identificar cuántos menores migrantes necesitaban apoyo educativo y en qué albergues se encontraban, lo que permitió diseñar estrategias específicas para facilitar su ingreso a las escuelas. El protocolo se basa en seis pasos fundamentales que indican que todo niño o adolescente en situación de migración puede solicitar el ingreso a cualquier plantel escolar en México, debe ser aceptado haya o no cupo y, en caso necesario se canalizará al plantel más cercano, porque la prioridad es garantizar su derecho a la educación sin discriminación.




