La regidora Mireya Porras Armendáriz, presidenta de la Comisión de Seguridad Pública, planteó la necesidad de que los agentes hombres de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal reciban cursos de formación en salud mental y prevención de la violencia, con el objetivo de evitar conductas agresivas dentro del entorno familiar y en su trato cotidiano con la ciudadanía.
Durante el análisis de acciones relacionadas con la Dirección de Prevención Social de la Secretaría de Seguridad Pública, específicamente en el trabajo que se realiza a través del Centro de Atención a la Mujer (CEMATH), la regidora destacó los avances que se han logrado en materia de prevención y anunció que este modelo se ampliará con la apertura de un nuevo centro en el sector poniente de la ciudad.
En ese contexto, Porras Armendáriz propuso que la Secretaría de Seguridad Pública replique entre los policías varones las acciones que actualmente desarrolla la Unidad Mixta de Defensa Legal y Atención Psicológica para Policías y sus Familias (UDAPP), particularmente en el ámbito de la salud mental. La intención es que los elementos reciban capacitación específica para identificar, controlar y erradicar conductas violentas, antes de que estas deriven en conflictos familiares o en un uso inadecuado de la autoridad.
La regidora subrayó que actualmente no se cuenta con estadísticas claras sobre casos de violencia familiar dentro de la corporación, ni antecedentes que permitan dimensionar cuántos elementos han incurrido en este tipo de conductas. Señaló que, aunque existen mecanismos como el envío de casos a Honor y Justicia, la prevención a través de cursos y foros dirigidos exclusivamente a hombres puede reducir de manera significativa la violencia, el maltrato hacia las mujeres y los conflictos intrafamiliares.
Asimismo, consideró que este tipo de capacitación no solo beneficiaría a las familias de los policías, sino también a la ciudadanía, al propiciar un trato más profesional, empático y respetuoso durante las revisiones y el contacto directo entre los agentes y la población. La Comisión de Seguridad Pública del Ayuntamiento ha insistido en reforzar las estrategias de prevención social del delito, al considerar que la capacitación emocional y psicológica de los cuerpos policiacos es un factor clave para disminuir la violencia estructural. Especialistas y autoridades coinciden en que la formación preventiva resulta más efectiva que las sanciones posteriores, ya que contribuye a fortalecer la convivencia familiar, la confianza ciudadana y el desempeño institucional de las corporaciones de seguridad.




