La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el registro obligatorio de teléfonos celulares tiene como objetivo fortalecer la seguridad y combatir delitos como la extorsión y el fraude. Aclaró que esta medida no está relacionada con la vigilancia ni con el rastreo de personas, sino con la identificación de líneas telefónicas que se usan para actividades ilícitas.
Señaló que los datos personales de los usuarios no quedan en poder del gobierno, sino que son resguardados por las empresas de telefonía. Precisó que solo las autoridades pueden solicitar acceso a esa información cuando exista una denuncia formal y se compruebe que un número se utilizó para cometer un delito. El registro será obligatorio del 9 de enero al 30 de junio de 2026 y requiere una identificación oficial con fotografía y la CURP. El trámite puede realizarse en centros de atención de las compañías telefónicas o por internet. Las líneas que no se registren serán suspendidas a partir del 1 de julio de 2026, conforme a la disposición oficial.




