Durante la misa dominical, el obispo José Guadalupe Torres reflexionó sobre el testimonio de Juan el Bautista, quien al ver a Jesús acercarse lo reconoció como el Cordero de Dios, enviado para quitar el pecado del mundo. En su mensaje, el prelado destacó que Juan anunció a Jesús como alguien que ya existía antes que él y cuya presencia tenía como propósito revelarlo al pueblo de Israel, subrayando así la misión divina que lo acompañaba desde el inicio.
Asimismo, el obispo recordó que Juan el Bautista confirmó esta revelación al presenciar la venida del Espíritu Santo en forma de paloma, señal inequívoca de que Jesús es el Hijo de Dios y quien bautiza con el Espíritu Santo. Señaló que este pasaje invita a los fieles a reconocer a Cristo como centro de la fe cristiana y a renovar su compromiso de dar testimonio de Él en la vida cotidiana.


