Con la intención abierta del Gobierno Municipal de embargar el edificio del Comité Directivo Municipal (CDM) del PAN por un adeudo millonario de predial, el dirigente blanquiazul Ulises Pacheco responsabilizó al alcalde Cruz Pérez Cuéllar en las redes sociales por la omisión en el pago durante su etapa como presidente panista; la respuesta oficial a cargo del coordinador de Comunicación Social Carlos Najera, fue inmediata y contundente, al mencionar que el señalamiento es falso, cronológicamente insostenible y una maniobra política para evadir responsabilidades actuales.
La confrontación entre el Partido Acción Nacional y el Gobierno Municipal escaló a un nivel de alta tensión política luego de que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar anunciará que se promoverá un plebiscito ciudadano para validar el embargo de propiedades a contribuyentes morosos, medida que incluye directamente al edificio del Comité Directivo Municipal del PAN, uno de los principales deudores del impuesto predial en Ciudad Juárez.
En reacción, Ulises Pacheco, dirigente municipal del PAN, difundió en redes sociales que el adeudo por 9 millones 529 mil pesos —correspondiente a tres inmuebles ubicados en la avenida 16 de Septiembre, entre ellos el edificio sede del CDM— se originó cuando el hoy alcalde encabezó al blanquiazul en dos periodos distintos, insinuando un manejo irregular de recursos partidistas y trasladando la responsabilidad a administraciones pasadas.
El posicionamiento fue desmentido por el coordinador de Comunicación Social del Municipio, Carlos Nájera Payán, quien reviró con un argumento técnico-administrativo: el último pago de predial del PAN se realizó en mayo de 2012, fecha en la que Cruz Pérez Cuéllar ya no ocupaba cargo directivo dentro del partido. Desde el Gobierno Municipal se enfatizó que la obligación de mantener finanzas sanas en un comité partidista es exclusiva de sus dirigencias vigentes, no es hereditaria ni retroactiva, y no puede diluirse mediante narrativas políticas.
La respuesta oficial también cuestionó la falta de acciones concretas de la actual dirigencia panista para regularizar el adeudo, señalando que, pese al tiempo transcurrido desde que se anunció públicamente una solución al rezago fiscal, no se ha materializado ningún pago sustancial que reduzca la deuda con la hacienda municipal.
El choque dejó al descubierto una disputa de fondo sobre responsabilidad fiscal, congruencia política y legalidad tributaria, en un escenario donde el Ayuntamiento busca reforzar la recaudación del predial como eje de equidad contributiva, mientras el PAN enfrenta la presión pública y jurídica de un posible embargo sobre su principal sede partidista.




