
Por: Willie Campbell Saavedra.Exrector de UACJ, académico universitario.
Opinador en Plataforma Informativa. willy250651@yahoo.com
- Persistencia y cuestionamientos
La distinción izquierda-derecha sigue siendo un atajo muy empleado para describir orientaciones económicas: intervención estatal versus libre
mercado. Al mismo tiempo, varios analistas sostienen que bajo la retórica posideológica y globalizada, estas etiquetas pierden nitidez y sirven
más para disfrazar conflictos reales que para explicarlos.
Norberto Bobbio señaló que el eje izquierda-derecha pivota sobre el principio de igualdad: toda definición política acaba posicionándose
respecto a cuánto busca distribuir el poder y los recursos. En ese sentido, la dicotomía conserva un ancla conceptual, pero su contenido
concreto varía según el contexto histórico y cultural. - Evolución de la “geometría” política
En sus orígenes (Revolución Francesa, 1789), el espectro era un segmento unidimensional: la aristocracia a la derecha, la burguesía reformista a
la izquierda, con el rey en el centro de la asamblea.
Hoy, la política opera más bien en un plano o incluso en un espacio tridimensional que combina:
- Un eje económico (mercado vs Estado).
- Un eje cultural (tradición vs progresismo).
- Un eje de autoridad (libertad civil vs orden autoritario).
Este modelo multidimensional explica por qué partidos “de izquierda” pueden apoyar políticas proteccionistas o valores conservadores, y por
qué “derechas” abrazan estados de bienestar o agendas verdes.
- Comparación pasado vs. presente
Pasado
- Concentración en debates económicos y de propiedad.
- Partidos firmemente alineados con clases sociales y sindicatos.
Presente - Fractura de los grandes bloques: surgen movimientos identitarios, ecologistas y populistas que combinan rasgos “de izquierda” y “de
derecha”. - El electorado reconfigura alianzas según ejes temáticos (cultura, identidad, globalización) más que por tradición ideológica.
Más allá de la dicotomía
Para mapear la política contemporánea conviene:
- Adoptar modelos de varias dimensiones, como el “Brújula Política” (económico y libertario-autoritarismo).
- Analizar ‘ENCLAVES’ culturales (rurales vs urbanos, globalistas vs nacionalistas).
- Observar dinámicas de red y redes sociales, donde la polarización no sigue el clásico eje unidimensional.
Estos enfoques permiten mejorar la manera de entender escenarios complejos, desde la irrupción de nuevos liderazgos hasta la reconfiguración
de alianzas electorales
Qué significa ser de izquierda hoy
Hoy ser de izquierda implica buscar la disminución de desigualdades socioeconómicas mediante la intervención del Estado, la promoción de
políticas redistributivas y el impulso de agendas progresistas en lo cultural y lo ambiental.
Principales ejes de la izquierda contemporánea
- Eje económico: redistribución fiscal progresiva, ampliación de servicios públicos universales y regulación de mercados.
- Eje social: defensa de derechos civiles y libertades individuales; énfasis en feminismo, diversidad sexual y antirracismo.
- Eje cultural: apuesta por el pluralismo, la inclusión y el cuestionamiento de jerarquías tradicionales.
- Eje ambiental: integración de justicia intergeneracional, ecología política y desarrollo sostenible.
- Eje internacional: crítica a asimetrías del neoliberalismo global y solidaridad entre movimientos del sur global.
Rasgos distintivos - Reconocimiento de la desigualdad como resultado de estructuras históricas y no de una condición natural de la sociedad.
- Predilección por el Estado como actor clave en la corrección de fallos de mercado y la protección de sectores vulnerables.
- Búsqueda de una democracia más participativa y deliberativa, con énfasis en actores sociales y movimientos ciudadanos.
Tendencias y variantes - Socialdemocracia: reformas graduales dentro del sistema capitalista.
- Ecosocialismo: fusión de la agenda socialista con la ecología política.
- Izquierda identitaria: foco en derechos de género, étnicos y movimientos decoloniales.
- Populismo de izquierda: discurso anti-élite y apelación directa al “pueblo”.
Información adicional: - En América Latina, la izquierda tiene un mayor anclaje en movimientos sociales y en la crítica al extractivismo.
- En Europa, la socialdemocracia clásica convive con nuevas corrientes verdes y de justicia social.
- El espacio político ha pasado de un esquema unidimensional a uno multidimensional, donde las disputas cruzan lo económico, cultural
y de autoridad.
QUÉ SIGNIFICA SER DE DERECHA HOY
Respuesta directa
Ser de derecha hoy implica defender la libertad individual, el libre mercado y la propiedad privada, al tiempo que se insiste en un papel del
Estado limitado a garantizar el orden, la seguridad y la aplicación de la ley. La derecha valora la tradición y considera las jerarquías sociales
inevitables o incluso deseables basándose en la naturaleza humana o en normas históricas.
Ejes centrales - Económico: apuesta por la mínima intervención estatal, la desregulación y la meritocracia en los mercados.
- Social: preservación de valores tradicionales (familia, religión, orden moral) y resistencia a cambios culturales abruptos.
- Político: confianza en la ley y el orden, y en un Estado enfocado en la seguridad ciudadana y la defensa de la soberanía nacional.
Variantes contemporáneas - Liberalismo económico: énfasis en privatizaciones, reducción de impuestos y mercados autorregulados.
- Conservadurismo social: defensa de roles y normas herederas de tradiciones históricas.
- Nacionalismo y soberanismo: prioridad al control migratorio y a la identidad cultural propia.
- Libertarismo: rechazo tanto del intervencionismo económico como del intervencionismo social.
Evolución respecto al pasado
En sus orígenes la derecha se asociaba a monarquías y aristocracias que defendían privilegios heredados. Con el tiempo incorporó matices de
Estado de bienestar moderado y agendas verdes, adaptándose a demandas sociales como la sostenibilidad y la protección de servicios públicos.
Más allá de la etiqueta
Para entender la derecha contemporánea conviene:
- Analizar posiciones en varios ejes (económico, cultural, autoridad).
- Observar cómo se articulan con movimientos globales (populismo, redes sociales).
- Considerar su respuesta a desafíos actuales: crisis medioambiental, migración y desigualdad
EN MÉXICO ESTÁ EMERGIENDO UNA “NUEVA DERECHA” QUE BUSCA DIFERENCIARSE DEL PAN TRADICIONAL Y DE LOS PARTIDOS HISTÓRICOS,
ARTICULANDO DISCURSOS CONSERVADORES, RELIGIOSOS Y NACIONALISTAS CON MIRAS A REORGANIZARSE HACIA LAS ELECCIONES DE 2030. SE
TRATA DE MOVIMIENTOS QUE CRITICAN AL PROGRESISMO, AL “GLOBALISMO” Y AL PREDOMINIO DE MORENA, INTENTANDO CONSOLIDAR UNA
ALTERNATIVA POLÍTICA.
CARACTERÍSTICAS DE LA NUEVA DERECHA EN MÉXICO
Origen reciente: Se ha conformado en los últimos años, especialmente tras el debilitamiento del PAN como fuerza de centro-derecha.
Organizaciones clave:
Consejo Nacional de Nueva Derecha, liderado por Raúl Tortolero, con inspiración cristiana y simpatías hacia movimientos como el
MAGA en EE.UU.
NUEVA DERECHA HISPANOAMERICANA, con agenda de valores conservadores y crítica al Estado laico.
AGENDA IDEOLÓGICA:
Defensa de valores religiosos y familiares.
Rechazo al progresismo y al feminismo radical.
Crítica al “progre-globalismo” y al socialismo hegemónico.
ESTRATEGIA POLÍTICA: No siempre buscan convertirse en partidos formales, pero sí influir en la agenda pública y electoral, con miras a
participar en elecciones futuras (2030).
DIFERENCIAS CON LA DERECHA TRADICIONAL
| ASPECTO | PAN / DERECHA TRADICIONAL | NUEVA DERECHA |
| Base ideológica | Liberalismo moderado, democracia cristiana | Conservadurismo radical, inspiración religiosa |
| Relación con el Estado laico | Generalmente respetuoso | Busca reconfigurarlo hacia principios cristianos |
| Estrategia electoral | Participación institucional consolidada | Movimientos sociales, posibles partidos en formación |
| Referentes internacionales | Modelos europeos de centro-derecha | Trumpismo, Bolsonaro, Vox en España |
RIESGOS Y RETOS
Fragmentación: La derecha mexicana está dividida entre el PAN, grupos empresariales y nuevas corrientes religiosas.
Legitimidad: La “nueva derecha” aún carece de estructura partidista sólida y depende de liderazgos carismáticos.
Polarización: Su discurso puede aumentar la tensión política al confrontar directamente al progresismo y a Morena.
Comparación internacional: Al igual que en Brasil, Argentina y España, estas derechas radicales crecen en contextos de crisis de
representación.
CONCLUSIÓN
La nueva derecha en México sí existe, aunque todavía es incipiente y más cercana a movimientos sociales y religiosos que a partidos
consolidados. Su futuro dependerá de si logra articularse en torno a un proyecto político viable y competitivo frente a Morena y la izquierda.
Esta “nueva derecha” puede convertirse en un actor a observar: no tanto por su fuerza inmediata, sino por su capacidad de reorganizar sectores
conservadores hacia 2030.
Por: Willie Campbell Saavedra.Exrector de UACJ, académico universitario.
Opinador en Plataforma Informativa. willy250651@yahoo.com


