En un esfuerzo por ofrecer espacios dignos, funcionales y adecuados para las personas privadas de la libertad, el Gobierno del Estado inauguró el Centro de Reinserción Social Femenil y el Centro de Reinserción Social para Adolescentes Infractores número 02 en Ciudad Juárez, lo cual forma parte de una estrategia integral para mejorar las condiciones del sistema en la frontera.
Durante el acto protocolario realizado la mañana del martes, la gobernadora Maru Campos expuso que la visión de su administración retoma los modelos penitenciarios más avanzados a nivel internacional, los cuales entienden la justicia no solo como castigo, sino como un proceso que abre la posibilidad de una transformación real para quienes se encuentran privados.
En este sentido, la mandataria advirtió que sancionar sin una reinserción integral reproduce ciclos de violencia y entornos conflictivos, por ello sostuvo que un sistema penitenciario de primer nivel, sustentado en una estrategia ordenada, profesional y humana, reduce la reincidencia y contribuye a la construcción de paz social, así como abre una oportunidad concreta para un nuevo comienzo.
Tras el colapso y la falta de atención inmediata en el Centro de Reinserción Social número 03, hechos que derivaron en un motín y la fuga de personas privadas de la libertad el 01 de enero de 2023, el Estado optó por equipar los penales con decenas de cámaras conectadas a la Plataforma Centinela, impulsar la construcción de nuevos centros y disminuir la sobrepoblación, acciones que redujeron este índice del 42 al 11 por ciento durante los primeros tres años de la administración.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya, explicó que desde que el Estado asumió la administración de los centros penitenciarios en Chihuahua se planteó la remodelación y ampliación de los penales, así como el cumplimiento de estándares internacionales, lo cual permitió fortalecer los procesos de reinserción mediante programas laborales, deportivos y académicos dirigidos a la población interna.
Agregó que, ante escenarios marcados por la falta de control operativo, carencias de personal e infraestructura deficiente, la administración estatal colocó como eje central la modernización integral del sistema penitenciario, con respeto a los derechos humanos y una coordinación más estrecha entre las corporaciones de seguridad, lo que consolidó un modelo enfocado en la gobernabilidad, la legalidad y la reinserción social efectiva.




