El Consejo Consultivo de Personas Mayores puso en marcha un programa piloto para verificar que los espacios públicos sean accesibles y adecuados para la atención de personas adultas mayores. Omar Rico, suplente de la presidenta del DIF Municipal, Rubí Enríquez, explicó que esta iniciativa busca evaluar tanto la infraestructura como el trato que brindan los servidores públicos, con el objetivo de facilitar el ingreso, permanencia y atención digna de este sector de la población.
El mecanismo desarrollado de manera conjunta entre diversas instancias como la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), el DIF Municipal y la Coordinación de Personas Mayores, consiste en un cuestionario de autodiagnóstico que revisa entre 10 y 15 aspectos clave. Los puntos permiten identificar áreas de oportunidad y promover “ajustes razonables”, es decir, acciones prácticas y de corto plazo como filas preferentes o mejoras en la atención, sin que necesariamente impliquen grandes inversiones en infraestructura.
El pilotaje inició de forma voluntaria en el espacio “Época de Oro”, donde se dio el arranque formal del programa, que posteriormente se extenderá a otras instituciones que forman parte del consejo consultivo. Al concluir las evaluaciones, los espacios que cumplan con los criterios establecidos podrán obtener un distintivo que los acredite como lugares amigables con las personas mayores, fomentando una cultura de inclusión, respeto y sensibilización social.




