La muerte de Vico, un ejemplar canino de la Policía Municipal de Chihuahua que cayó en cumplimiento de su deber, provocó indignación y reactivó el llamado para fortalecer la protección legal de los perros de servicio dentro de la corporación.
La asociación CAT Family, a través de su representante Marcela Cárdenas, pidió que la agresión contra el oficial K9 no se clasifique únicamente como maltrato animal, sino como un ataque directo contra un servidor público. Señaló que Vico trabajó durante seis años en labores de seguridad y protección ciudadana, y sostuvo que su intervención fue clave para salvar una vida el día de su muerte.
Ante este caso, la organización anunció que solicitará al Congreso del Estado reformas a los artículos 364, 365 y 366 del Código Penal, al considerar que las sanciones actuales son insuficientes. También denunciaron la falta de castigos efectivos en Chihuahua y criticaron la exclusión de activistas en recientes reformas a la Ley de Bienestar Animal, por lo que buscan instalar una mesa de trabajo con diputados para endurecer penas y establecer un precedente jurídico en favor de los animales de servicio.




