A pesar de los casos de sarampión registrados recientemente en la comunidad, Ciudad Juárez no enfrenta actualmente una alerta epidemiológica, aseguró el doctor Lorenzo Soberanes Maya, vicepresidente de Salud de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), quien informó que la situación sanitaria permanece bajo control gracias al fortalecimiento de las campañas de vacunación y a la disminución sostenida de contagios.
El especialista explicó que el estado de Chihuahua llegó a concentrar uno de los mayores números de casos desde el punto de vista epidemiológico; sin embargo, la respuesta institucional y la participación ciudadana en los esquemas de inmunización permitieron contener la propagación del virus, reduciendo de manera significativa la incidencia tanto en la entidad como en esta frontera.
De acuerdo con el análisis sanitario, el comportamiento del sarampión ha mostrado una tendencia descendente, lo que evita la activación de protocolos de emergencia sanitaria. No obstante, autoridades médicas mantienen vigilancia epidemiológica permanente debido a la alta transmisibilidad de esta enfermedad viral, considerada una de las más contagiosas en salud pública.
El doctor Soberanes Maya detalló que los sectores más susceptibles corresponden principalmente a menores de entre 1 y 4 años de edad, así como al grupo infantil de 5 a 9 años, rangos donde se concentra la mayor exposición debido a la convivencia escolar y comunitaria.
Desde el enfoque epidemiológico, el sarampión presenta un índice elevado de reproducción viral, ya que un solo menor infectado puede contagiar hasta a 14 personas susceptibles, lo que obliga a reforzar acciones preventivas y diagnósticos oportunos para evitar cadenas de transmisión.
Especialistas advierten que el virus se propaga mediante secreciones respiratorias y contacto cercano, por lo que los espacios cerrados como guarderías y escuelas representan puntos críticos de dispersión cuando no se aplican medidas sanitarias adecuadas.
Entre los signos iniciales que deben alertar a madres y padres de familia se encuentran el escurrimiento nasal, dolor de cabeza, malestar general y síntomas respiratorios que pueden confundirse con infecciones comunes, por lo que el diagnóstico diferencial médico resulta fundamental para confirmar o descartar la enfermedad.
Ante la presencia de estos síntomas, la principal recomendación sanitaria es evitar enviar a los menores a clases o actividades colectivas, mantenerlos en casa y acudir a valoración médica para cortar posibles cadenas de contagio.
Asimismo, se reiteró la importancia de mantener medidas higiénicas básicas, como el lavado constante de manos, vigilancia del estado de salud infantil y cumplimiento del esquema nacional de vacunación, considerado el principal mecanismo de protección comunitaria.
Aunque el panorama actual no representa una emergencia epidemiológica, especialistas subrayan que el control del sarampión depende directamente de la cobertura de vacunación y de la responsabilidad social para detectar oportunamente casos sospechosos.




