Debido al constante ingreso ilegal de armas al territorio nacional y los ataques con drones por parte de bandas del crimen organizado, la inauguración de la Torre Centinela permitirá realizar investigaciones y detectar estas amenazas, especialmente ante la próxima discusión legislativa para calificar estos actos como narcoterrorismo.
Ante el informe presentado por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos, que indica que las bandas del crimen organizado usan los corredores de Texas y Arizona para cruzar armas hacia México, el secretario Loya explicó que la coordinación con instancias estadounidenses se centra en dos frentes principales: el tráfico ilegal de armas y de dinero, ya que ambos son los mayores causantes de violencia.
El funcionario detalló tres puntos clave para detectar esta situación: la falta de revisiones en los automóviles que cruzan de Estados Unidos a México, el paso de armas por aduanas y puentes internacionales, así como la identificación de estas armas mediante los retenes de las autoridades federales.
Al ser cuestionado por los medios sobre los resultados de la coordinación con las corporaciones estadounidenses, Loya afirmó que este trabajo ha permitido reforzar la vigilancia en los corredores fronterizos, mejorar el intercambio de información sobre armas y dinero ilícito, así como establecer estrategias conjuntas para desmantelar las redes delictivas.
El secretario destacó que la Torre Centinela permitirá anticipar los movimientos de las bandas delictivas, coordinar acciones preventivas con autoridades estadounidenses y garantizar una respuesta rápida ante cualquier intento de ingreso ilegal de armas o ataques con drones, lo que reforzará así la seguridad en la frontera norte del país.




