Con la celebración de la misa de Miércoles de Ceniza en la Catedral de Chihuahua, inició formalmente el tiempo de Cuaresma, periodo de cuarenta días de preparación espiritual previo a la Pascua. Esta fecha marca uno de los momentos más representativos del calendario litúrgico católico, al convocar a los fieles a una etapa de reflexión, penitencia y conversión interior como parte del camino hacia la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Durante la ceremonia, el ArzobispoConstancio Miranda destacó que el Miércoles de Ceniza simboliza la conversión, el arrepentimiento y la fragilidad humana, recordando a los creyentes la mortalidad y el llamado a reenfocar la vida hacia la fe. En ese sentido, exhortó a la comunidad a practicar la oración, el ayuno y la limosna como pilares centrales de este periodo, al considerarlos elementos esenciales para fortalecer el espíritu y mantener un compromiso auténtico con la vida cristiana.




