En sesión conjunta, la Comisión de Obras, Servicios Públicos y Desarrollo y Movilidad Urbana, junto con la Mesa Técnica en Materia de Seguridad Vial, avanzó en la definición de criterios más estrictos para modificar los niveles de alcoholemia permitidos en la capital. La propuesta busca reducir la tolerancia al consumo de alcohol al volante y fortalecer las medidas preventivas para disminuir accidentes relacionados con el estado de ebriedad.
Durante el análisis técnico, respaldado por el área jurídica de la Dirección de Vialidad y con la participación del subsecretario de Movilidad, César Komaba Quezada, se planteó una disminución en los miligramos de alcohol por litro de sangre o aire espirado para determinar el grado de intoxicación. El primer grado, que actualmente va de 0.51 a 1.39, verá reducido su margen, mientras que el segundo grado pasará de un rango de 1.40 a 2.29, a ubicarse entre 1.15 y 2.04, lo que permitirá clasificar con mayor severidad a conductores que antes se encontraban en un nivel de tolerancia más amplio.
Además, se acordó actualizar el Título Cuarto de la normativa para incorporar lenguaje incluyente, renombrando el capítulo correspondiente a peatones y personas con discapacidad bajo una redacción con perspectiva de neutralidad de género. Los ajustes en el artículo 62 contemplan sustituir términos genéricos por expresiones como personas prestadoras, personas usuarias y personas ciclistas, en un proceso de armonización legislativa que, al no modificar derechos sustantivos, no requerirá consulta pública previa. Con ello, se avanza en una reforma que combina endurecimiento de sanciones con modernización del marco legal.


