Para rescatar la memoria colectiva y promover el sentido de pertenencia, el Museo de las Identidades Juarenses (MIJ) abrió sus puertas como un espacio familiar donde los visitantes pueden adentrarse en el pasado y presente de la ciudad. La directora, Adriana Marín, destacó que el recinto busca cambiar la visión negativa que muchas veces se tiene de la frontera y mostrar los aspectos positivos que han marcado su desarrollo.
El museo cuenta con seis salas permanentes que recorren la historia de Juárez desde sus orígenes hasta la actualidad, además de una sala temporal dedicada a explicar el surgimiento del propio proyecto y su proceso de consolidación. El espacio es totalmente familiar y opera mediante citas, ya que cada recorrido permite el acceso de grupos reducidos de hasta 10 personas para garantizar una mejor experiencia.


