El Gobierno del Estado de Chihuahua brindó atención integral a cerca de 200 personas en situación de desplazamiento, originarias de la comunidad de Atascaderos, municipio de Guadalupe y Calvo, quienes se vieron obligadas a abandonar su lugar de origen debido a condiciones de riesgo.
La gobernadora Maru Campos destacó que desde el primer momento, las personas afectadas recibieron acompañamiento de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas de la Violencia, mientras continúan los trabajos para proporcionar alimento, vivienda y seguridad a quienes lo requieren.
Las familias fueron recibidas en la colonia Sierra Azul de la ciudad de Chihuahua y en el centro comunitario Paseos de la Almanceña en Parral, espacios habilitados para garantizar su bienestar y permitir el acceso inmediato a servicios básicos esenciales.
Como parte del apoyo humanitario, se entregaron directamente kits de higiene personal, cobijas, colchonetas y alimentos, recursos que permiten asegurar que estas familias puedan afrontar su situación actual en condiciones dignas y con tranquilidad.
La Secretaría de Salud llevó a cabo evaluaciones médicas completas a cada persona desplazada para identificar necesidades prioritarias y otorgar atención oportuna cuando fue necesario, así como medidas preventivas para proteger su salud física y emocional.
Esta estrategia interinstitucional tiene como propósito ofrecer una respuesta inmediata, humana y coordinada, fortalecer el acceso de las personas a la información y a los servicios institucionales, así como reconocer su identidad cultural y garantizar el respeto a su dignidad.
De manera paralela, se realiza un operativo conjunto entre corporaciones de seguridad de distintos niveles de Gobierno, desplegando más de 150 elementos de manera permanente en la comunidad, quienes realizan patrullaje mixto, aéreo y terrestre para atender cualquier incidencia delictiva y proteger a las familias desplazadas.


