Durante la misa dominical, el obispo José Guadalupe Torres Campos invitó a los fieles a reflexionar sobre la “sed espiritual” del ser humano, a partir de las lecturas del día que narran cómo Dios da agua al pueblo de Israel en el desierto y el encuentro de Jesús con la mujer samaritana. El prelado explicó que, así como el pueblo acudió a Moisés buscando agua para sobrevivir, hoy las personas también buscan respuestas, esperanza y sentido en medio de las dificultades de la vida.
Señaló que el Evangelio muestra a Jesús ofreciendo “agua viva”, símbolo del Espíritu Santo y de la vida nueva que brota de la fe. Añadió que este mensaje invita a los creyentes a acercarse a Dios con sinceridad y a vivir la fe “en espíritu y en verdad”, recordando que Cristo es quien puede llenar el corazón humano y ofrecer la salvación.


