En una ciudad donde cada vez son más las motocicletas que circulan por calles y avenidas, la Coordinación General de Seguridad Vial mantiene un operativo que ya deja una cifra alarmante: entre 80 y 120 motocicletas son enviadas cada semana al corralón, principalmente por no contar con placas de circulación. La medida, que ha encendido focos de alerta entre repartidores, trabajadores de plataformas digitales y ciudadanos que usan este vehículo como transporte diario, busca frenar accidentes y obligar a los conductores a capacitarse antes de seguir circulando.
El coordinador de Seguridad Vial, Jesús García, informó que esta estrategia responde al crecimiento acelerado del número de motocicletas en la ciudad y a la necesidad de verificar cuántos de sus conductores cuentan con preparación formal para manejarlas. La revisión, explicó, no se limita únicamente a la falta de placas, sino que forma parte de una acción integral para regularizar a los motociclistas, promover que tomen el curso gratuito de manejo y prevenir percances viales, varios de ellos con consecuencias fatales.
De acuerdo con el funcionario, el operativo ha permitido detectar que una parte importante de quienes conducen motocicleta aún no cumple con los requisitos básicos de regularización vehicular ni con la formación vial necesaria. Esta situación, dijo, se ha vuelto especialmente visible en el caso de personas que trabajan en servicios de mensajería y reparto por medio de plataformas digitales, aunque también involucra a ciudadanos que han adquirido una motocicleta como alternativa de movilidad cotidiana.


