El incremento en los precios internacionales del petróleo, provocado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y las afectaciones al tránsito energético en el Estrecho de Ormuz, llevó al gobierno de México a anunciar medidas para contener el impacto en el precio de los combustibles.
En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que se aplicará un subsidio temporal a la gasolina y al diésel mediante el ajuste del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Explicó que la reducción del gravamen permitirá amortiguar el aumento internacional del petróleo y mantener el precio de la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro, medida que dijo forma parte del compromiso de su administración de evitar incrementos en términos reales, política iniciada durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La mandataria detalló que el crudo ha superado los 100 dólares por barril debido a la tensión en Medio Oriente, cuando anteriormente se encontraba cerca de los 60 dólares. Aunque México produce cerca del 80 % del combustible que consume, señaló que el país sigue expuesto a las variaciones del mercado internacional, por lo que el subsidio busca proteger la economía de las familias frente a la volatilidad global.


