En la misa por el 366 aniversario de Ciudad Juárez, el obispo José Guadalupe Torres celebró una eucaristía especial ante el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y su equipo de trabajo. Durante la ceremonia, recordó que la ciudad, fundada bajo la advocación de la Inmaculada Concepción de María, vive un día de alegría y gratitud por las bendiciones recibidas a lo largo de su historia.
El obispo enfatizó que Juárez, sus familias y sus habitantes son una bendición, al igual que la vida misma que Dios concede. Invitó a la comunidad a alegrarse por los dones espirituales y materiales que han fortalecido a la ciudad por más de tres siglos y medio, destacando que la unidad, la gracia y la vida deben seguir guiando a la población hacia un futuro de paz y esperanza.
Durante la homilía, también exhortó a mantener la confianza en medio de las incertidumbres y dificultades que enfrenta la ciudad, recordando que el Espíritu Santo acompaña y fortalece a cada persona. Pidió dejarse guiar por la sabiduría y la luz divina, tal como lo hizo María con su “sí”, un acto de fe que debe inspirar a la ciudadanía a seguir construyendo una comunidad más solidaria y armoniosa.


