En medio de inconformidades ciudadanas por el reciente ajuste en las tarifas de casetas en Chihuahua, autoridades estatales salieron a aclarar que la medida no responde a un incremento discrecional, sino a un mecanismo técnico ligado a la inflación. El ajuste generó dudas entre usuarios frecuentes de carreteras, especialmente transportistas y automovilistas, quienes percibieron un alza directa en los costos de peaje en distintas rutas del estado.
El secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo, explicó que este ajuste está directamente relacionado con el comportamiento inflacionario, cuyo efecto reduce el valor real de las tarifas con el paso del tiempo. En ese sentido, precisó que la actualización busca recuperar ese valor sin representar un aumento adicional para los usuarios, manteniendo así el equilibrio financiero del sistema carretero.

El funcionario subrayó que esta medida no tiene fines recaudatorios extraordinarios, sino que responde a la necesidad de sostener la operación y mantenimiento de la infraestructura vial. Finalmente, reiteró que se trata de una práctica técnica común que permite evitar rezagos financieros, al tiempo que se procura no afectar de manera desproporcionada a quienes utilizan estas vías de comunicación. P


