El pasado viernes, integrantes de la comunidad LGBTQ+ se manifestaron pacíficamente frente a la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) para exigir justicia tras el suceso de Eli y demandar el cese inmediato de la violencia y los feminicidios contra mujeres trans.
Durante la protesta, denunciaron la criminalización que enfrentan tanto en los medios de comunicación como en las instituciones, que en lugar de proteger sus derechos, perpetúan discursos que minimizan o justifican estos crímenes.
Una de las participantes expresó su hartazgo por la constante violencia y la falta de justicia, señalando que este caso no es aislado, sino parte de una problemática estructural en la región. Señaló que la transmisoginia prevalente en la frontera y el estado de Chihuahua, uno de los lugares más violentos para personas trans y disidentes, y criticó la ausencia de una perspectiva de género adecuada en las investigaciones.Tambien, exigieron que las autoridades adopten un enfoque con perspectiva de género que reconozca la existencia y derechos de las personas trans, y rechazaron la idea de que estos crímenes sean “pasionales” o culpa de las víctimas.


