Entre esfuerzo físico y preparación espiritual, jóvenes de la comunidad dieron vida a los personajes principales durante el Viacrucis realizado este viernes en la Parroquia de Santa María de la Montaña, donde destacaron el compromiso y la responsabilidad de quienes encarnaron a María y a Jesús en esta representación.
Aiko Cortes, quien interpretó a la Virgen María, expresó que asumir este papel representa un reto tanto emocional como espiritual, al tratarse de una figura central en la fe católica. Señaló que su intención es transmitir la esencia del personaje con respeto, buscando que los asistentes vean a María más allá de una actuación, en una representación que exige equilibrio entre lo escénico y lo religioso.
Por su parte, Jesús Pérez Ibarra, quien dio vida a Jesús, compartió que este papel implica una gran exigencia, especialmente durante el recorrido en el que carga una cruz de entre 70 y 80 kilogramos. Con cuatro años en esta representación, aseguró que la preparación ha sido principalmente mental, además de trabajar en su condición física para soportar el trayecto.
Ambos participantes coincidieron en que la Semana Santa es un momento de reflexión y entrega, más allá de cualquier celebración, por lo que su participación busca fortalecer el sentido espiritual de la comunidad. La dedicación de los voluntarios forma parte del esfuerzo colectivo que da vida a esta tradición profundamente arraigada en el poniente de Juárez.



